Falleció la cantante de “Total Eclipse of the Heart”, quien se desarrolló con una fuerte creencia en Dios.
Murió la voz de “Total Eclipse of the Heart” que creció marcada por la fe en Dios
Según el anuncio hecho por sus seres cercanos, Tyler murió de forma sorpresiva mientras se encontraba en tratamiento por una enfermedad. La artista había sido ingresada en el hospital semanas antes en Faro, Portugal, donde vivía, tras haber tenido una operación urgente en los intestinos.
Su salud había generado preocupaciones desde mayo, cuando fue colocada en un coma para ayudar en su recuperación. A mediados de junio, una notificación en su sitio oficial anunció que había salido del coma, aunque seguía "muy enferma" y recibiendo atención médica intensiva en Portugal.
Gaynor Hopkins, conocida como Bonnie Tyler, nació en Skewen, Gales. Comenzó a cantar en locales de su área antes de ganar fama internacional en el género pop-rock. Su distintiva y potente voz, que se hizo característica tras una operación en sus cuerdas vocales, la convirtió en una de las cantantes más singulares de su tiempo.
Su gran salto en la carrera llegó con “It’s a Heartache”, pero fue “Total Eclipse of the Heart”, lanzada en 1983, la que la llevó a la celebridad global. Esta canción alcanzó el primer puesto en las listas tanto del Reino Unido como de Estados Unidos, y con el tiempo se transformó en una de las baladas más icónicas de la década de 1980.
A pesar de que su carrera se centró principalmente en la música secular, su vida personal está marcada por una historia familiar con influencias religiosas. En una entrevista recordada por The Guardian, Tyler compartió detalles sobre su niñez en Gales y mencionó que creció en un hogar protestante, donde ir a la iglesia era una actividad habitual desde su infancia.
“Crecimos en un entorno protestante”, dijo Tyler durante esa conversación, recordando cómo iba a la iglesia varias veces los domingos cuando era niña. También afirmó que, aunque sus padres no eran estrictos en términos religiosos, en su familia había una fe profunda en Dios y una gran confianza espiritual.
Este contexto espiritual ha sido remarcado una vez más tras su muerte por medios de comunicación cristianos que han recordado el papel que tuvo la fe, la familia y la música en sus primeros años. Su historia ilustra que, antes de la fama, los escenarios y los discos, había una niña criada en un hogar que veía a Dios como una parte fundamental de la vida en familia.