Ciento veinte jóvenes deportistas atienden la invitación de Cristo en un evento religioso en Georgia.
Ciento veinte jóvenes deportistas atienden la invitación de Cristo en un evento religioso en Georgia.
Alrededor de 120 estudiantes atletas hicieron elecciones espirituales en un evento evangelístico que tuvo lugar en la Primera Iglesia Bautista de Hazlehurst, en Georgia, Estados Unidos. Algunos expresaron su fe en Cristo por primera vez, y otros optaron por reafirmar su compromiso con Dios.
La actividad, denominada “Noche de Campeones”, reunió a cientos de jóvenes de secundaria de varias comunidades del sureste de Georgia. La iglesia llevó a cabo este evento junto con el ministerio Strength of a Champion.
Entrenadores y equipos deportivos de seis condados fueron invitados a participar. Los organizadores prepararon comida, hamburguesas, juegos y una fiesta al estilo de las reuniones que se realizan antes de los partidos, pero el propósito principal era presentarles claramente el mensaje del Evangelio.
La congregación se había preparado para recibir alrededor de 500 estudiantes y entre 65 y 70 entrenadores. Craig Whitt, director del ministerio participante, explicó que esta iniciativa ayuda a las iglesias locales a acercarse a los jóvenes por medio del deporte.
Durante la jornada, varios entrenadores y asistentes compartieron testimonios personales sobre lo que Dios había hecho en sus vidas. Sus palabras mostraron a los estudiantes que la fe no es solamente algo que se habla dentro de una iglesia, sino una relación con Cristo que puede transformar cada área de la vida.
Jake Fromm, exmariscal de campo de la NFL y de la Universidad de Georgia, habló sobre la enorme influencia que tienen los entrenadores. Les recordó que cada joven representa una vida valiosa y que Dios puede usarlos para orientar, acompañar y acercar a sus jugadores a Jesús.
Greg Nail, entrenador de atletismo de la Escuela Secundaria Jeff Davis, señaló que los adolescentes atraviesan fuertes presiones y necesitan una dirección segura. Según expresó, poner a Dios en primer lugar puede ayudarlos a enfrentar las dificultades de esta generación.
Después de la presentación del Evangelio, el pastor Brad Waters realizó una invitación y numerosos jóvenes se acercaron para recibir oración. Philip Worthington, pastor ejecutivo de la congregación, describió lo sucedido como un poderoso mover de Dios.